Mi Camino Espiritual

Sé que hablar de religión o espiritualidad es un tema que puede provocar controversias, sin embargo me encuentro frente a mi computadora con mucha ilusión de contar lo que ha sido mi camino espiritual, como lo he vivido y lo que he aprendido.


Entonces, por favor, no tomen mi camino como una verdad, porque no lo es, es simplemente mi camino; lo que a mí me ha ayudado a crecer espiritualmente y a sentirme más cerca de lo que creo y a estar en paz.


Quiero empezar diciendo lo agradecida que estoy con mis padres por haberme dado una religión. Estoy convencida que el creer en algo - aunque no lo practiques - siempre será un soporte en esos momentos de tu vida en donde no encuentras respuestas pero sí muchas preguntas. Siempre vuelves a lo que crees/sabes que existe, a lo que sabes que es más grande que tu para descargar un poco aquello que no entiendes, que no puedes controlar, que te hace perder la cabeza, que te hace llorar sin consuelo. Gracias a mi religión, a la que siempre vuelvo y con la que ahora estoy, me siento acompañada y sé que hay alguien que me está cuidando y me dice: "aquí estoy, todo esta bien, tranquila".


Comprendí mucho de mi religión en la universidad. Fue gracias a las clases de teología, a las conversaciones con sacerdotes, a las muchas meditaciones a las que asistí, a los círculos de estudios y las pláticas con amigas o personas que entendían más que yo, lo que me hizo darme cuenta de la belleza, el amor y la eternidad de Dios y sus enseñanzas.


Creo que los caminos espirituales se van descubriendo conforme los vamos necesitando, justamente para mostrarnos que no estamos solos. Se nos presentan/regalan herramientas para salir de alguna situación, palabras/canciones para entender algo, oraciones para encontrar la paz; en fin para ir entendiendo algo, cada vez, un poquito más. Mi paso por la universidad, ademas de darme un título, me ayudó mucho a superar la muerte de mi madre. Me agarré de mi religión para no sentirme sola, para encontrar el consuelo que no recibía, para llenar de paz mi corazón, para aceptar lo que no quería aceptar y para parar las lagrimas de mi alma.


Algunos años después y gracias a una gran amiga - de hecho una gran maestra -, descubrí el tema "energía". En mi camino aparecieron libros, personas, incluso mi serie favorita que trataban este tema. Lo sentí como un llamado y decidí tomar un curso de transmisión de energía, con la intención de ayudar a las personas. En esta parte del camino conocí a un gran Maestro, pero debo de aceptar que yo no estaba lista para seguir su camino. Lo que sí puedo decir, es que gracias a sus enseñanzas, entendí mucho mejor cosas de mi religión, muchos porqués y para qués quedaron resueltos y me siento feliz de poder transmitir energía y saber que estoy siendo un instrumento, un canal, para ayudar a los demás. Mi corazón y mi mente se abrieron para entender otras religiones, otros pensamientos, en fin, para ser mas tolerante y no creerme dueña de la verdad.


Gracias a Louise L. Hay, descubrí muchas cosas: la importancia de amarse a uno mismo y lo que en verdad significa, las afirmaciones positivas, la relación entre las enfermedades y las emociones, el trabajo en el espejo, la meditación. Sus enseñanzas y sus palabras siempre me dan paz y tranquilidad. Me encanta escuchar sus meditaciones o sus conferencias en Youtube. Además, su forma de explicar las cosas o situaciones es de lo mas sencillo, que en verdad entiendes lo que te toca entender en ese momento. Louise siempre dice, y esto se los comparto con todo el corazón: "All is well, and so it is".


Y una vez más gracias a mi amiga-maestra conocí a Gabrielle Bernstein. De lo más hermoso que Gabby que me ha regalado es la meditación y la oración. Con ella decidí finalmente empezar a meditar y decidí empezar a escuchar. Y es así, que hace un par de años tomé un curso de meditación que me enseño una técnica muy sencilla para empezar a meditar. ¿Qué me ha dejado o dado la meditación? Una tranquilidad que no puedo explicar, una seguridad, una alegría y una paz que simplemente se siente. Una conexión más fuerte con Dios. Quiero compartir una oración hermosa que Gabby publicó en sus redes sociales y yo la compartí en mi perfil de Facebook en Junio del 2019: "Today I surrender my plans, my will and my fears to the care of my inner guide. I welcome the voice of love to come forward and guide me, teach me and lead me to a happier state of mind so I can bring more light to the world."


El año pasado y gracias al libro de Elisabeth Gilbert "Comer, Amar, Rezar", decidí empezar a hacer yoga. Elisabeth explica que el yoga tiene la intención de que el cuerpo este sano para poder funcionar y así podamos estar alertas cuando algo ande mal, para escuchar, para descubrir. Lo que yo he descubierto en el yoga son los movimientos, el darte cuenta de tus músculos, de tus órganos, el no pensar y solo poder concentrarte en ti, en las maravillas que puede hacer - o no - tu cuerpo, ¡es fascinante! Y bueno, me encanta como cierra la clase mi maestra: "pongamos las manos en la frente para tener claridad en los pensamientos, pongamos las manos en la boca para siempre hablar con la verdad y finalmente pongamos las manos en el corazón para amarnos y amar a todos y todo". Y eso es lo que me deseo en mi camino, claridad de pensamientos, palabras llenas de verdad y amor, amor hacia mi, hacia los demás, hacia todo lo que me rodea.


Y bueno, en este camino vas conociendo a muchas más personas como Jay Shetty, Marie Forleo, Anita Moorjani, Boris Bornemann, Christiane Northrup, etc., que definitivamente algo dejan en tu corazón y en tu alma. De todos he aprendido algo y agradezco que hayan aparecido para dejar su semilla en mi y yo poder dejar semillas en otros.


Hoy, mi día tiene un plan, en el cual siempre hay lugar para la oración, para la meditación, para la energía, para las afirmaciones, pero sobre todo, para parar y respirar y decir: Tú sabes más, confío en Tí.


Me gustaría finalizar este post, dejando este mensaje: por favor, respetemos el camino espiritual que el otro decidió caminar, aprendamos a ser tolerantes. No todos debemos de caminar el mismo camino. Yo estoy segura que todo camino llega a un mismo final y ese final es la felicidad infinita, donde todos volveremos al origen y estaremos juntos, en paz y en armonía.


¡Gracias por leerme!


#CuentaTuHistoria #Espiritualidad #GabbyBernstein #LouiseLHay

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